
«Creo que sí hay»
Esa frase le cuesta una venta cada semana. Ahora responde mirando el celular, no la estantería.
Movistock le muestra qué tiene, dónde está y cuánto vale — desde el computador o el celular. Sin instalar nada, sin fórmulas, sin cuaderno.
Guante nitrilo talla M bajó a 8 unidades en Sede Centro.
El día a día

Esa frase le cuesta una venta cada semana. Ahora responde mirando el celular, no la estantería.

El inventario que solo vive en su cabeza le cobra caro: en tiempo y en clientes que se van.

Lo que no rota no es inventario, es plata parada en una estantería.

La temporada alta no perdona: si no sabe qué talla y color tiene, la clienta se va donde el vecino.

Comprarle al proveedor de memoria es apostar con la plata del negocio.

La misma pregunta, otra respuesta. Y ahora la dice con seguridad.
Abre el local sin saber qué faltó de ayer.
Un cliente pide 40 unidades. Va a la bodega a mirar. Vuelve con 22.
Le pide al proveedor de memoria. Duplica lo que ya tenía.
Cierra y cuadra el cuaderno. No cuadra.
Abre con la lista de lo que quedó bajo mínimo, ya calculada.
Consulta desde el celular y confirma las 40 en dos segundos.
Le pide al proveedor con el reporte de rotación en la mano.
Cierra. El sistema ya cuadró, con responsable por cada movimiento.
Producto
Baje despacio: el panel de la izquierda va cambiando con lo que está leyendo.
Traslados entre bodega, local y punto de venta: queda qué salió, de dónde, hacia dónde y quién lo autorizó.
Usted define el mínimo de cada referencia. Cuando baja, aparece la alerta y repone a tiempo — no cuando ya perdió la venta.
Compare lo contado contra el sistema, vea diferencia por diferencia y ajuste con soporte y responsable.
Cada despacho genera su comprobante con folio consecutivo. Imprímalo o mándelo al correo del cliente sin salir de la pantalla.
Permisos por módulo, y un usuario aparte para su contador. Sin prestar su clave ni abrirle todo el negocio.
Su equipo
Si tiene gente atendiendo el local o moviendo la bodega, no tiene que preguntarles qué pasó. Cada venta, salida, traslado y ajuste queda con nombre, fecha y hora. Nada se edita en silencio.
Nada de una clave compartida. Usted ve quién vendió, quién despachó y quién ajustó.
El del mostrador vende y consulta. El de bodega traslada. Usted decide hasta dónde llega cada uno.
Si falta mercancía, el ajuste queda firmado con nombre y motivo. No hay «yo no fui».
Su empleado puede vender sin ver a cuánto compró usted.
Y si alguien no debería ver los costos, sencillamente no los ve.
En el mostrador
La cámara lee el código de barras y el producto entra a la venta. No hay que digitar referencias ni buscar en una lista de 3.000 líneas.
Precios
Mueva las dos barras. Precios referenciales, sujetos a confirmación.
Un local, una persona al frente.
Varias sedes y un equipo que rota.
Distribuidoras con operación grande.
Contacto
Una llamada de 20 minutos con su propio inventario en pantalla. Sin presentación genérica.
O escríbanos directo comercial@movistock.co